Conectar con uno mismo es la clave de toda transformación personal.
Es precisamente por esta razón por lo que hoy en día cada vez son más las personas que invierten su tiempo a su propio autoconocimiento y desarrollo.
Creo firmemente en la importancia de la conexión con nuestro interior.
Dedicar tiempo a escucharse, explorarse y descubrir nuestras emociones son la clave para mejorar nuestro bienestar.
Como sé que no siempre resulta fácil, en este artículo voy a compartir contigo las técnicas y hábitos que me han permitido sentirme en armonía conmigo misma.
Pero… ¿qué significa conectar con uno mismo?
Mucho se habla de «conecta con tu poder interior», «escúchate a ti mismo/a», «mira dentro de ti»… Seguro que a estas alturas has escuchado o leído estas frases hasta en la sopa.
Desde mi punto de vista, estas recomendaciones pueden ser útiles para inspirarnos y motivarnos, empujarnos a conocernos mejor, pero, en realidad, sirven de bien poco si no profundizamos más en el sentido de las mismas.
Por este motivo, antes de continuar, quiero explicarte qué es lo que yo entiendo por conectar para asegurarme de que tanto tú como yo caminamos en la misma dirección y viajamos en el mismo barco.
Para mí, conectar con uno mismo significa conocer la propia historia y reservar un espacio para la gestión emocional. Implica también honestidad y coherencia con uno mismo, voluntad de escucharse y aceptarse, además de cuestionarse las propias creencias.
A continuación, encontrarás diez recomendaciones que yo misma aplico para que consigas acercarte al estado de autoconocimiento consciente que necesitas para mejorar tu vida.
Conectar con uno mismo: 10 técnicas probadas que te ayudarán a conseguirlo
1# Viajar en solitario
Hacer la maleta, colgarse la mochila al hombro y viajar a solas a cualquier otra parte del mundo me parece la mejor técnica que existe para conectar con uno mismo.
No depender de nadie más, hacer a cada momento lo que uno siente y lo que a uno le apetece es algo sencillamente maravilloso. Permite concentrarse plenamente en lo que uno desea hacer realmente, sin interferencias ni máscaras. Sólo tu tiempo, ese momento y tú.
Desde mi viaje a Italia en 2013, esta se ha convertido en la experiencia que siempre recomiendo a aquellas personas que quieren tomarse un tiempo para ellas mismas.
Es cierto que no creo que sea una vivencia apta para todo el mundo, ya que hay personas que sencillamente prefieren viajar acompañadas y me parece una elección igual de válida que cualquier otra. Siempre que sea TU ELECCIÓN.
2# Escuchar música
La música ha estado muy presente en mi vida desde bien pequeñita y, gracias a ella, he conseguido conectar con mis emociones y, por tanto, conmigo de un modo muy profundo.
Darte permiso para disfrutar de una canción que te recuerde a una etapa especial de tu vida es algo increíble. Es una experiencia que te transporta y que te conecta de una forma muy poderosa con tu historia. Sin duda es una de mis formas favoritas de conectar conmigo y de honrar mi pasión por la vida.
3# Escribir
Anotar tus pensamientos y reflexiones personales en un cuaderno personal es otra técnica muy útil para conectar contigo.
Es un hábito altamente efectivo para tomar conciencia acerca de nuestras emociones y pensamientos.
Además, al plasmarlos por escrito, siempre dispondrás de un recurso que te ayudará a identificar cuál es tu estado emocional predominante, que puede servirte para extraer conclusiones acerca del rumbo que está tomando tu vida y reenfocar aquello que ya no tiene sentido para ti.
4# Disfrutar de una excursión por la naturaleza
Estoy convencida de que, tras una salida por la naturaleza, has vuelto a casa con la sensación de haber desconectado.
Si te lo paras a pensar por un instante, cuando hablas de desconectar no te refieres a olvidarte de ti, sino todo lo contrario.
Desconectas de las preocupaciones, del trabajo, de la rutina y de la velocidad del día a día.
Por ese motivo sientes que desconectas, porque te despreocupas por unas horas de todo lo externo para centrarte en ti y en tu bienestar.
Y eso es justamente lo que llamamos conectar contigo, ¿verdad? Conectas con lo esencial, la armonía y lo auténtico, liberándote de superficialidades y en equilibrio con lo natural.
Una experiencia altamente positiva, de esas pequeñas grandes cosas que logran hacer de nuestra vida un auténtico regalo.
5# Meditar
Otra de las técnicas más eficaces que conozco para conectar con uno mismo es la meditación.
Centrar la atención en nuestra respiración durante unos minutos ayuda a calmar la mente y alejarnos del ruido. Se trata de una técnica muy poderosa para mantenerse en el momento presente, aquí y ahora, desarrollar la aceptación y observar nuestras emociones desde la ausencia de juicio.
En mi caso, recurro a este hábito por las noches, minutos antes de irme a dormir, para relajarme y conectar fácilmente con lo que siento en mi interior.
Por si puede ayudarte, te dejo por aquí la canción que suelo utilizar en esos momentos.
6# Caminar a solas
Después de mantener este hábito durante mucho tiempo en el pasado, esta recomendación no podía faltar en este artículo.
Disfrutar de un buen paseo en solitario, con música o sin ella, te brinda la oportunidad de mantenerte más en el momento presente. Sin mayores distracciones que las que tú permitas que interfieran en tu momento.
Me parece una muy buena ocasión para centrarte en tus pensamientos y reflexionar acerca de las oportunidades que disfrutas.
A menudo la rutina diaria y las obligaciones nos alejan de ese ser consciente de los aspectos positivos de nuestra vida, así que… Regálate ese momento y ese espacio para ti.
7# Identificar y dar rienda suelta a tus emociones
Durante estos últimos años, he podido comprobar cómo muchas personas reprimen sus emociones por temor a sentirse vulnerables.
En este sentido, creo que es necesario recordar un punto importante: el no compartir ni comunicar externamente nuestras emociones no significa que interiormente no intenten comunicarnos algo.
Precisamente, la función de nuestras emociones es revelarnos información acerca de nosotros mismos que tal vez habíamos pasado por alto. Por esta razón, a la hora de conectar con uno mismo, es importante prestarles atención y observar qué inseguridades y creencias se esconden tras dichas emociones.
8# Gestionar tu tiempo en coherencia con tus necesidades
El tiempo que reservas para tu propio disfrute debe ir en consonancia con tus necesidades y no al revés.
A menudo, invertimos el tiempo que nos «sobra» tras cumplir con nuestras responsabilidades a aquellas actividades que realmente nos llenan y nos motivan.
Y este aspecto es justamente el que debería comenzar a cambiar.
La rutina del día a día nos consume y malgastamos nuestro tiempo en actividades banales que nos alejan de la conexión con nuestro interior.
Una de las claves de nuestra realización personal es disfrutar de tiempo de calidad y eso comienza por identificar nuestras necesidades, adecuando también nuestra agenda en coherencia con nuestras prioridades.
9# Compartir momentos de silencio con personas de tu confianza
Siempre he creído que los momentos de silencio están infravalorados. Y lo digo yo, que me encanta hablar y compartir buenas conversaciones en buena compañía.
A veces nos olvidamos de que el silencio también es un modo de expresión, aún no siendo necesario verbalizar nuestras palabras.
¿Alguna vez has compartido un momento de silencio a solas o con alguien de tu confianza?
Es una práctica que me encanta y favorece la conexión a otros niveles. Desde un estado más espiritual y menos contaminado, en el que la autenticidad aflora gracias al poder del silencio.
Liberarnos de nuestras palabras se hace necesario a veces.
Es por ello que recomiendo reservar espacios y momentos para el silencio y, en definitiva, conseguir conectar con uno mismo y con lo que sentimos en nuestro interior.
10# Plantearse preguntas esenciales
Aunque cada vez lo hacemos más a menudo, en general tendemos a cuestionarnos poco, incluyendo hasta nuestros propios valores.
Atrevernos a cuestionar lo que nos rodea y lo que nos han enseñado en nuestra infancia fomenta el empoderamiento.
Nos libera de imposiciones ajenas y nos ayuda a conectar mejor con nuestra propia esencia.
Plantearse aspectos como «¿qué es lo que me ayuda a sentirme bien?» ¿qué razones tengo para sentir gratitud?» y «¿cómo me he sentido hoy haciendo X?» son sólo algunos ejemplos de preguntas fundamentales para analizar nuestra situación con mayor perspectiva.
Incorporar este tipo de preguntas en tus actividades habituales te ayuda a no perder el foco y a mantenerte en conexión con lo que es importante para ti y tomar decisiones relevantes que favorezcan tu realización personal.

